Lucha

colectiva

La Unidad Médica Rural (UMR) del IMSS, en sus condiciones actuales, no garantiza el derecho a la salud. No hay datos oficiales pero los habitantes comentan que los padecimientos más comunes son gripa, tos, dolor de estómago, diarrea, fiebre e infecciones ocasionadas por las heridas producto del trabajo que realizan, como el cuidado de la selva y los animales.

Cuando los habitantes acuden a consulta, reciben una receta que luego tienen que surtir por sus propios medios en otro lugar: la mayoría de las veces en Ocosingo (a 80 km de distancia / 4 hrs) o Palenque (a 100 km de distancia / 4 hrs). Esto les representa un gasto de entre 100 y 200 pesos para el traslado, además de los alimentos o el pago de otra consulta médica. En ocasiones deben quedarse por varios días, lo que provoca que aumenten los gastos.

 

Las mujeres en edad reproductiva tampoco reciben la atención que requieren. Por lo general, en la UMR no hay métodos anticonceptivos gratuitos. En ocasiones, el doctor los compra en otra parte y se los vende al costo, entre 75 y 150 pesos. Las mujeres y sus parejas intentan planear sus embarazos, lo que implica ahorrar para que la familia se pueda mudar a Ocosingo o Palenque y esperar allá el parto, ya que en Nahá no hay personal, medicamentos ni el equipo médico necesario para atender los nacimientos, mucho menos las complicaciones. Esto se agrava por la falta de métodos anticonceptivos. Ante una emergencia, las familias tienen que pagar un transporte particular que llega a cobrar hasta 3 mil pesos. Para no morir, las mujeres se ven obligadas a salir de su comunidad.

Las autoridades nunca les han garantizado a los miembros de la comunidad de Nahá el acceso a su derecho a la salud. Por ello, con el acompañamiento de GIRE, decidieron luchar para que la UMR cuente con:

A.

Personal médico disponible

B.

Medicamentos básicos

C.

Métodos anticonceptivos

D.

Ambulancia funcional

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